Bueno, aquí os dejo el primer capitulo de mi nove. Espero que os guste. Comentad por favor!
Os quiero.
Era 5 de Abril, estaba en la cola del concierto de Justin Bieber , y eso hacia que odiara este día. Tener que acompañar a mi hermana de 9 años al concierto no me hacia gracia, ninguna. Mas que nada porque odiaba a Justin; Sin embargo, mi hermana lo idolatraba "Que si Justin esto, que si Justin lo otro..." Y para colmo mi madre me había obligado a traerla.
Yo tenia 16 años, y bueno, no me consideraba una persona precisamente interesante. Es mas, yo misma me llamaba "Barbie morena para nada interesante." Mis ojos eran de un color verde azulado con manchas amarillas. Mi pelo moreno caía sobre mis hombros. Media un metro setenta aproximadamente. En cuanto mi vida personal, no era nada del otro mundo. La vida una chica de 16 años, solo que teniendo que aguantar a una niña de 9 años gritar: ¡Justin Drew Bieber me pone!.
¡Por Dios! Si ni siquiera debería saber que significaba eso.
-Judith, Judith. Ya falta poco, ya falta poco. - Decia mi hermana
-Angela, ¿Por que lo repites todo dos veces? - Dije entre risas. Me emocionaba verla así de feliz, aunque yo me tuviera que joder y ver a Justin.
Nos sentamos en nuestros asientos. Mi madre compro las entradas el primer día y nos sentamos en un sitio tan cerca del escenario que Justin desde ahí podría vernos. ¡BIEN! Si eso me importara lo mas mínimo.
El marcador de la gran pantalla se puso a cera, y gritos ensordecedores inundaron la sala.
-Disfruta del concierto. - Conseguí decirle a mi hermana.
Me puse los cascos y encendí el iPod. Todos los que me vieran pensarían: Hija, estas en un concierto, lo vas a escuchar te guste o no". Pero yo era lista y me habia comprado el iPod mas potente, no escucharía a Justin en todo la noche. Eso me puso feliz.
Ni siquiera sabia por que odiaba a Justin, no estaba loca por él. Nunca había escuchado una canción suya. Solo sabia que lo odiaba y punto. Tal vez porque el había conseguido su sueño y yo seguí allí, intentando conseguirlo. Tal vez porque a el le apoya su familia y la mía solo piensa que debo estudiar y que dedicarme a la música es una tontería. Da igual, lo odiaba.
Cuando yo cantaba, mi mundo se volvía alegre de nuevo, nada podía salir mal, me sentía yo misma de nuevo. Yo quería demostrar eso, pero mi suerte no era como la de aquel chico de 17 al que por cierto ODIABA.
Llevaríamos quince minutos de concierto cuando alguien me toco el brazo, me quite los cascos rápidamente y mire a ver quien era. Para mi sorpresa era una mujer que me dijo...
Espero que os haya gustado y Gracias por leer de verdad. Intentare subir capitulo todos los días!
Gracias de verdad!
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